Modernismo y tradición en un espacio único.

Los más de 100 años de historia han dejado con su paso un viñedo de leyenda. Dentro de los límites de Raimat puedes descubrir los secretos que esconde su castillo, escuchar el eco del modernismo en su bodega, o simplemente pasear por sus viñas y disfrutar de la paz que nos ofrece la naturaleza.

En cada rincón, te espera un pedazo vivo de nuestra historia.

historia D.O.

La Finca.

El paisaje actual de la finca de Raimat poco tiene que ver al de sus inicios cuando Manuel Raventós comenzaba su sueño tras la adquisición de 3.200 hectáreas de tierras yermas en Lleida.

En aquellos tiempos la finca era tan sólo un desierto desolado del que era difícil imaginar que podría obtenerse fruto algún día.

La Finca

 “El secreto es trabajar al lado de la naturaleza y no contra ella; dejar que la vida en los viñedos siga su curso e intervenir sólo cuando haga falta. De esta manera, la tierra se enriquece y la naturaleza responde en forma de vino.”

El Castillo.

En mitad del desierto que adquirió la familia Raventós, se erigía un castillo en lo alto de una colina.

Un escudo grabado en la piedra franquea la puerta y explica el nombre de Raimat. En él aparecen un racimo de uvas y una mano, en catalán “raïm” y “mà”, que ilustran el origen de la palabra Raimat.

El Castillo

El origen de la fortaleza se remonta a la Edad Media cuando los bastiones como Raimat tenían un papel clave en las luchas fronterizas entre los condados catalanes cristianos y los invasores musulmanes.

Actualmente el castillo es patrimonio de la finca.

La Bodega.

La bodega de Raimat es el resultado de dos proyectos arquitectónicos únicos.

En 1918, Joan Rubió i Bellver, discípulo del célebre Gaudí, construyó lo que sería el primer edificio de hormigón armado en España y en 1988, Domingo Triay sería el encargado de llevar a cabo la nueva y actual bodega de Raimat.

La Bodega

La primera de las obras recibió el sobrenombre de “la catedral del vino” por la armonía que se respiraba bajo sus arcadas.

La nueva bodega está integrada en el paisaje, y para su construcción se removieron toneladas de tierra de una de las colinas para construir en su interior las naves de crianza .Sobre la tierra que cubre las instalaciones se encuentra plantado un viñedo de Cabernet Sauvignon.

De entre las salas más peculiares de la antigua y nueva bodega destacan la Enoteca, donde se guarda un tesoro de miles de botellas de vinos de todas las procedencias con las que se compara y se mejora los vinos de la casa, y el Cementerio de Raimat, el lugar en el que descansan botellas de cada añada desde mediados de 1970, como homenaje al ciclo vital de los vinos.

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